03 junio 2008

ESPAÑA YA MULTA A LOS JUECES ANTIGAYS

Un mínimo de 300 euros de multa, y peligro de inhabilitarle para su carrera.
Estas son las consecuencias de que un juez en España no quiera casar a una pareja gay.
La famosa juez homófoba de la turística ciudad de Dénia (Alicante) que se negó a casar a dos lesbianas y criticó en un escrito al poder judicial y al gobierno por permitirlas, fue sancionada con 305 euros de multa por falta grave.
No contenta con ello, volvió a negarse en otras dos bodas mas y volvió a ser multada. Laura Alabau, que así se llama la magistrada del Registro Civil en Dénia, volverá a ser noticia porque sigue planteándose no admitir matrimonios homosexuales.

Por otro lado fue sonado el caso del juez de Murcia que se negó a conceder la custodia de un hijo a una madre por ser lesbiana. Fernando Ferrín 'Calamita', que así se llama esta calamidad, retrasó aposta los trámites y trató de torpedear la custodia. Por ello será procesado por los delitos de retardo malicioso en la administración de la justicia y prevaricación. Fue además suspendido de empleo y sueldo y multado con 600 euros.

Foto de la primera boda gay entre militares del ejército, oficiada por un alcalde y con el cuadro del Rey presidiendo el enlace:


Primera boda gay en el ayuntamiento de Madrid (gobernado por la derecha), oficiada por el alcalde (con su partido en contra) y con salida de los novios al balcón para besarse ante la ciudad:


Primera boda de mujeres en la ciudad turística de Benalmádena, en Málaga, provincia en la que más de medio centenar de parejas gay se han casado, y asombrosamente la mayoría eran lesbianas:

UNA DE CADA CUATRO FAMILIAS TIENE UN GAY



Con este titular ofrecían algunos diarios una noticia sobre homosexualidad. Sonaba a amenaza vírica, a problema insalvable o a dilema casero.
Las estadísticas, esas que no sirven para nada, dicen que entre un 8 y un 10% de los españoles es gay, o sea, entre 4 y 4,3 millones de personas.
Para algunas asociaciones, salir del armario siguen siendo un problema en España, pero no en el ámbito social o de amigos, sino en el de la propia familia, que acepta positivamente la homosexualidad en personajes públicos, pero cambia drásticamente cuando la tiene en su propio hogar.
Y el problema es mayor si pensamos que sólo la mitad de los padres sabe que su hijo es homosexual.
En Italia otro estudio habla de que entre un 10 y un 15% de los padres rechazan la condición sexual de un hijo.
En Cataluña el año pasado se presentaron 187 denuncias por homofobia, el 61% de ellas por agresiones en lugares públicos. El 21% de ellas iba contra el trato recibido de alguna administración y un 11% por la homofobia en el trabajo.