31 enero 2009

ALCALDE GAY DE PORTLAND SALPICADO POR ABUSO SEXUAL A MENOR

El alcalde de la ciudad estadounidense de Portland (575.000 habitantes, la mayor del país gobernada por un gay declarado), ha puesto su cargo a disposición de los ciudadanos.
Todo se debe a que ocultó durante la campaña electoral que había tenido un amante menor de 18 años, algo que los periódicos han demostrado después.

Mintió, y como si se tratase de una película, la comunidad gay de la ciudad está dividida entre quienes le apoyan y quienes piden su dimisión.

Portland es una de las ciudades con mayor tolerancia gay de Estados Unidos y con mayor calidad de vida, pero el sexo con un adolescente sigue siendo tan tabú como en cualquier parte del país.

El alcalde asegura que el chico ya había cumplido los 18, pero ciertos periódicos dicen tener pruebas de que no fue así.
Tan rocambolesco como una película.

09 enero 2009

LA DISCRIMINACIÓN QUE NO SE VÉ

A pesar de que toda discriminación está prohibida expresamente por ley en España y la Unión Europea, los enfermos de SIDA siguen padeciendo una marginación encubierta y silenciosa.
Un artículo de El País mostraba un ejemplo. La negativa de un arquitecto a alquilarle un local a una asociación murciana de enfermos de SIDA.
Primero les había puesto todo tipo de facilidades, hasta que alguien le dijo que tras las siglas AMUVIH se escondía una asociación de seropositivos. La incultura y falta de corazón le llevó a pensar como algo negativo y contagioso que en su local habría enfermos de SIDA, y por eso rechazó mas tarde el contrato.

Esta es solo una muestra entre más de un centenar de casos de posibles discriminaciones que tiene sobre su mesa la asesoría jurídica del Observatorio de Derechos Humanos.
Entre estos casos hay hechos verdaderamente surrealistas y crueles, como el despido de un hombre de 45 años que llevaba 10 en su trabajo sin ningún tipo de problemas, o algunos hospitales donde relegan al último turno al enfermo de SIDA que tiene alguna operación para ese día (para no 'afectar' al material quirúrgico).
Incluso personas portadoras pero no enfermas, han visto cómo nacía un sobrino y cómo sus progenitores (de la familia, y que sabían que era portadora) no le han dejado coger al niño en brazos durante los 7 primeros meses.

Las asociaciones quieren volver a incidir en que no existe el contagio más que por las vías conocidas, y ninguna de ellas tiene que ver con el simple contacto entre dos personas.